S.O.S. – ¡MAYDAY, MAYDAY, MAYDAY!

01. INTRODUCCIÓN.

02. ¡SOY MAYOR, NO IDIOTA!


01.- INTRODUCCIÓN.

A nadie se le escapa que S.O.S. es una señal de socorro y que además es la más utilizada internacionalmente. Esta señal comenzó a utilizarse hace algo más de un siglo, fue aprobada en una conferencia internacional en Berlín en 1906, para reemplazar en las transmisiones telegráficas que se hacían en Código Morse a la entonces utilizada “CQD”.

Actualmente, el mensaje S.O.S  se sigue utilizando en código Morse cuando se solicita ayuda por radio, aunque suele ir acompañada de una llamada de voz que también nos resulta familiar: ‘Mayday’. Derivada del francés ‘m’aider’ (‘ayudadme’, de la expresión completa ‘venez m’aider’, ‘vengan a ayudarme’), expresión que es utilizada como llamada de emergencia en muchos ámbitos: la marina mercante, las fuerzas policiales, la aviación, las brigadas y las organizaciones de transporte. Fue adoptada formalmente en la Convención Radiotelegráfica Internacional de Washington celebrada en 1927. La llamada hecha tres veces (‘Mayday, Mayday, Mayday’) significa peligro inminente.

El recuerdo del primer S.O.S. de la historia de la navegación se produjo el 10 de junio de 1909, cuando el buque “RMS Slavonia” enviaba por telegrafía la señal de auxilio al naufragar en su travesía entre Palermo y Nueva York, se hundió junto a la costa de Lajedo, en la isla portuguesa de Flores (Azores).

Naufragio del RMS Slavonia en las Azores.

Uno de los S.O.S. más populares fue el realizado con el hundimiento del ‘Titanic’, el barco más famoso de la historia, sobre todo, por su trágico final, el 15 de abril de 1912.

El SOS en el RMS Titanic. El capitán Edward John Smith pide a Jack Phillips que dé la señal de auxilio para que rescaten al Titanic.

El transatlántico británico RMS TITANIC (Royal Mail Ship –Buque del Correo Real Titánic) fue el mayor barco de pasajeros del mundo al finalizar su construcción. El barco fue diseñado para ser lo último en lujo y comodidad, y contaba con gimnasio, piscina cubierta, biblioteca, restaurantes de lujo, opulentos camarotes para los viajeros de primera clase, una potente estación de telegrafía disponible para el uso de pasajeros y tripulantes pero sólo contaba con botes salvavidas para 1178 pasajeros, un tercio de su capacidad 3547 personas, Durante su viaje inaugural desde Southampton a Nueva York, a unos 600 km al sur de Terranova, el Titánic chocó con un iceberg provocando su hundimiento del que sólo sobrevivieron 712 personas.

El transatlántico británico RMS TITANIC

El post de hoy no va sobre el Titanic, pero sí del hundimiento de una parte importante de la sociedad si no hacemos caso de ciertas señales de socorro que, si bien no son señales oficiales, declaradas por alguna organización gubernamental, son tan visibles que tendríamos que estar ciegos para no verlas pero, aun así, hace falta que nos den un sopapo para advertirnos de ellas.

02.- ¡SOY MAYOR, NO IDIOTA!

Muchas son las noticias que nos han puesto los pelos de punta desde que se ha iniciado el año 2022, pero a mí hay una de ellas que me ha conmovido especialmente, ha sido la generada por un señor de 78 años, Carlos San Juan residente en Valencia, al crear una plataforma promoviendo firmas para reclamar a los bancos un trato más humano en las sucursales bancarias. La campaña que abandera con el slogan “SOY MAYOR, NO IDIOTA”, ha recogido cerca de 400.00 firmas. Tal es así, que la ministra Calviño ha dado un plazo de un mes a las entidades bancarias para garantizar un servicio humano a la gente de su generación, y para concretar una reunión con el Gobierno y el gobernador del Banco de España.

Carlos San Juan entrevistado por EFE.

Carlos San Juan denuncia, con bastante razón, que los bancos han olvidado que son un servicio público, que las pensiones se tienen que cobrar a través de un banco obligatoriamente, así como realizar el pago de tributos, multas y cualquier otro de obligado cumplimiento.

Carlos aquejado de algunos problemas que le genera el párkinson manifiesta tener ciertas dificultades con los cajeros. Para muchas personas mayores el poner al día las cartillas en el banco, para ver en papel los movimientos de su cuenta, es algo tan necesario como para nosotros verlo en internet, con la diferencia que hay millones de personas mayores que por razones tan obvias como la generacional no han tenido la opción de una educación tecnológica.

Carlos San Juan en un cajero automático.

Carlos San Juan denuncia que un porcentaje altísimo de personas mayores se sienten humilladas: el sacar dinero y el realizar una transferencia con la aplicación del móvil es tarea imposible para muchos.

Este acelerón tecnológico propiciado por la pandemia del COVID para evitar contactos, ha sido aprovechado por las entidades bancarias de manera salvaje para reestructurar sus plantillas y obtener mayores beneficios (En la primera mitad del año pasado, los cinco bancos españoles del IBEX 35 ganaron más de 10.000 millones de euros), con unas consecuencias drásticas para el conjunto de la sociedad, que no es otra que la deshumanización en el servicio que prestan a los ciudadanos, creando una brecha social grandísima con las personas mayores y aquellas que sufren algún tipo de discapacidad.

Carlos San Juan pide: “Un trato digno y que las personas mayores puedan ser atendidas “sin trabas y con humanidad para poder seguir siendo independientes”.

Una persona mayor y discapacitada ayudada por una chica joven en un cajero automático.

El 15 de abril de 1912, desde el Titanic, se lanzaba un mensaje de socorro, el transatlántico más grande y con más innovaciones tecnológicas de la época, dotado de todo lujo para el ocio y el esparcimiento, resulta que solo tenía un tercio de los botes de salvamento necesarios para los pasajeros y la tripulación. En el 2022 ha tenido que ser Carlos San Juan, quien lance un mensaje de socorro para  decirnos que hay un barco inmensamente mayor que el Titanic, haciendo aguas, con peligro inminente de hundirse y al que le faltan muchos botes salvavidas.

Una de las diferencias entre uno y otro estriba en que el Titanic se encontraba en la soledad del océano y el colectivo de mayores se encuentra entre la multitud de una población que, a pesar de ver en la calle todos los días a personas mayores desorientadas en las colas de los bancos, no hemos hecho absolutamente nada, y ha tenido que ser uno de ellos, Carlos San Juan quien, al igual que lo hiciera el capitán «Edward John Smithn» desde la soledad del oceano, nos haya mandado un mensaje de socorro alto, fuerte y claro, desde la soledad de la indiferencia:

S.O.S. – MAYDAY, MAYDAY, MAYDAY.

«UNA GRAN BRECHA TECNOLÓGICA ESTÁ APARTANDO A LAS PERSONAS MAYORES DE LA SOCIEDAD.»

josechu PR

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