¡No puedo respirar! (George Floyd, COVID-19, racismo y xenofobia).

1º) Breves trazos de la vida de George Floyd .

2º) Detención de George Floyd (Vídeo).

3º) Antecedentes de casos similares.

4º) Algunos datos a tener en cuenta.

5º) Reflexión sobre COVID-19, George Floyd, racismo y xenofobia.

1º) BREVES TRAZOS DE LA VIDA DE GEORGE FLOYD.

George Floyd era un ciudadano estadounidense nacido en Carolina del Norte, pero después de la separación de sus padres se trasladó con su madre y sus hermanos al barrio de Bricks en Houston, Texas, donde había asistido a la Escuela Preparatoria de Yates,  de la que se graduó en 1993,

Floyd en un salón de clases en la secundaria Jack Yates, en Houston. Fue un conocido atleta de fútbol americano y básquetbol.

siendo un joven calificado como con personalidad y buen humor, Floyd vio en los deportes un camino para salir de Bricks. Y fue así que, en un estado obsesionado con los deportes, se valió de su talla y destreza atlética. Jugando como ala cerrada, Floyd ayudó a llevar a su equipo de fútbol americano a la final del campeonato estatal en 1992. Vivió del baloncesto y del fútbol algunos años.

Poco después de regresar, Floyd comenzó a rapear, a través del hip-hop, donde llegó a conseguir bastante reconocimiento, pero la vida en Bricks era despiadada en ocasiones. La pobreza, las drogas, las pandillas y la violencia atemorizaban a muchas familias del tercer distrito. Muchos de los compañeros de escuela de Floyd no cumplieron más de veintitantos años. la vida no le llevó por buen camino y durante unos diez años se vio enredado en el mundo de las drogas y mezclado en un robo con armas por el que pasó en la cárcel 4 años. Lo liberaron en 2013 y regresó a casa, esta vez para empezar el largo y difícil camino de intentar un nuevo rumbo en su vida.

George Floyd usó sus errores como una lección para otras personas, tras cumplir la sentencia se trasladó a St. Louis Park, un suburbio de Mineápolis, Minesota, se dedicó todavía más a su iglesia. Inspirado por su hija, Gianna Floyd, quien nació después de que fuese liberado. Floyd pasaba mucho tiempo en Resurrection Houston, una iglesia que celebra muchos de sus servicios en una cancha de basquetbol ubicada en el centro de Homes. Colocaba las sillas y arrastraba hasta el centro de la cancha la figura principal del servicio: la pila bautismal.

Floyd terminó por integrarse a un programa cristiano que llevaba tiempo llevando a hombres del tercer distrito a Minnesota, donde se les ofrecían servicios de rehabilitación para adicción a las drogas y de reinserción laboral.

Pese a que Floyd se adaptó a su puesto, buscó otros empleos. Cuando trabajaba en el Ejército de Salvación, solicitó empleo como portero en el restaurante y discoteca Conga Latin Bistro.

Jovanni Thunstrom, el propietario, comentó que Floyd pronto se volvió parte de la familia de empleados. Llegaba temprano y se iba tarde. Y, aunque lo intentó, nunca aprendió bien a bailar salsa.

“De inmediato me gustó su actitud”, afirmó Thunstrom, quien también era el casero de Floyd. “Te estrechaba la mano con ambas manos. Se inclinaba para saludarte”.

Floyd siempre tenía una Biblia junto a su cama. A menudo la leía en voz alta y con frecuencia se acomodaba en el pasillo para rezar con Theresa Scott, una de sus compañeras de casa.

A pesar de su estatura y su gran complexión, sus amigos y conocidos coinciden en “la enorme bondad y dulzura” de Floyd. De hecho, durante sus años como guardia también trabajó en Harbour Light, un refugio para personas sin hogar del Ejército de Salvación.  Su director ejecutivo, Brian Molohon, ha manifestado no tener dudas de que George, como muchos otros trabajadores de albergues de esa comunidad, tenía un gran corazón al preocuparse por las personas sin hogar”.

Debido a la pandemia de COVID-19, fue positivo, padeció la enfermedad y como muchos otros, George perdió el empleo, estaba casado y con una hija de seis años llamada Gianna .

2º) DETENCIÓN DE GEORGE FLOYD (VIDEO)

Los hechos comenzaron el 25 de mayo, poco después de las 20:00 hora local, cuando un empleado de Cup Foods, una tienda de abarrotes en Minneapolis, denunció a la policía un billete falso de US$20, creyó que George Floyd le había pagado con un billete falso de 20 dolares por un paquete de cigarrillos. A día de hoy, más de quince días después, no he localizado ninguna publicación respecto a que se hubiese verificado que efectivamente pagó con un billete falso, tampoco que tuviese billetes falsos en su poder o que aunque hubiese sido falso, fuese de él y no procediese de un cambio en cualquier lugar, de momento se desconoce la verdad, lo que es realmente cierto es que Gerge Floyd les suplicó a los policías antes de su muerte en Mineápolis, preguntándoles por qué de su arresto, sin resistirse de ninguna manera y que falleció por una actuación policial totalmente desproporcianada y fuera de lugar.

El vídeo que se muestra a continuación puede herir la sensibilidad de cualquier persona, en él se puede apreciar como el oficial de policía Dereck Chauvin, durante 8 minutos y 46 segundos, sujetó a George Floyd contra el suelo presionando su rodilla sobre su cuello, George suplicó constantemente que no podía respirar que lo mataría si continuaba así, pero pareció importándole muy poco al oficial Chauvin, quien continuó hasta hacerle perder el conocimiento y aún así prosiguió durante tres o cuatro minutos más, hasta que los mismos enfermeros de la ambulancia le recogieron del suelo. En el vídeo se escucha a los viandantes increpando a los agentes sin cesar, implorando que le suban al vehículo, que le miren el pulso porque ha perdido el conocimiento, les gravan en vídeo, pero no les importó absolutamente nada y siguieron actuando con total impunidad.

Evidentemente una actuación policial de este tipo solo se explica si está amparada institucionalmente de alguna manera, estamos hablando del peor de los racismos, el racismo institucionalizado.

Existen numerosos vídeos en las redes sociales donde se puede ver, desde todos los ángulos, que George Floyd no ofreció resistencia y que fueron tres los agentes que ejercían presión sobre el cuerpo de George Floyd.

3º) ANTECEDENTES DE CASOS SIMILARES.

En julio de 2014, Daniel Pantaleo, un oficial de policía de la ciudad de Nueva York, sujetó por el cuello a Eric Garner, un afroestadounidense de 44 años, mientras trataba de arrestarlo.

Los videos del incidente, que se dieron a conocer en todo el país, mostraban a Garner repitiendo las palabras “no puedo respirar” mientras era mantenido boca abajo en el suelo.

Garner fue declarado muerto una hora más tarde en un hospital.

El caso provocó protestas en todo el país y provocó indignación sobre lo que debía ser el uso apropiado de la fuerza por parte de la policía

Cinco meses después de la muerte de Garner, un gran jurado decidió exculpar a Pantaleo de toda responsabilidad.

La decisión fue muy criticada por activistas y provocó nuevamente protestas en todo el país.

Dos años después, un oficial de la policía de Minnesota, Jerónimo Yanez, detuvo a un afroestadounidense de 32 años, Philando Castile, cuando este conducía con su pareja y su hija de 4 años.

Minutos después de la detención y tras un breve intercambio, Yanez disparó su arma siete veces, hiriendo mortalmente a Castile. Este fue declarado muerto media hora más tarde.

El hecho se dio a conocer en todo el país por un video que la pareja de Castile transmitió en vivo en Facebook, y de inmediato estallaron protestas locales y nacionales.

Cinco meses despúes Yanez fue acusado de homicidio en segundo grado.

En 2017, sin embargo, en un juicio por jurado, Yanez fue absuelto de todos los cargos.

El barrio donde ocurrió el encuentro entre Philando Castile y el oficial Yanez está a unos 15 minutos de la calle donde el 25 de mayo pasado tuvo lugar otro encuentro fatal entre un oficial de policía y un ciudadano afroestadounidense: George Floyd.

4º) ALGUNOS DATOS A TENER EN CUENTA.

  • George Floyd es uno de los 1.254 afroamericanos muertos en incidentes con la Policía desde 2015, según una estadística publicada por el Washington Post
  • La policía de Mineápolis usa la fuerza contra los ciudadanos negros hasta casi siete veces más que contra los blancos. De un total de población de 430.000 personas, solo el 20% es de raza negra, pero se da la circunstancia que la policía de Mineápolis usa la fuerza contra los ciudadanos negros hasta casi siete veces más que contra los blancos. Con semejantes cifras, aportadas por la propia ciudad, el Estado de Minesota ha iniciado una demanda de derechos civiles contra el Departamento de Policía de Mineápolis por la actuación de cuatro de sus agentes durante la detención que supuso la muerte de George Floyd.
  • Pero Carlos Hernández-Echevarría, Periodista de La Sexta especializado en Estados Unidos, nos deja algunos datos más que clarifican la situación:

En EEUU la policía mata a más de 1.000 personas al año ¿Es mucho? Desde luego es más que en Alemania, donde las fuerzas de seguridad matan a 10. Una cuenta fácil nos dice que los agentes estadounidenses matan en cuatro días lo que sus compañeros alemanes en todo el año y aún les sobra algún muerto. En España, según el INE, nadie murió a manos de la policía en el último año disponible. Así que sí, se puede decir que en EEUU la policía mata mucho.

Un afroamericano tiene tres veces más posibilidades que un blanco de morir a manos de la policía y también es más probable que esté desarmado en el momento de su muerte.

La tasa de detenciones de los afroamericanos por algunos delitos menores es el doble que la de los blancos. Lo mismo sucede con las drogas: en Nueva York los afroamericanos son detenidos ocho veces más que los blancos por delitos relacionados con la marihuana, aunque el uso y la venta son prácticamente iguales en ambas comunidades.

Los policías estadounidenses también están aterrados: el 84% de los agentes teme a veces por su integridad y más de la mitad cree que “en ciertos barrios” funciona mejor ser “agresivo” que ser “educado”. Esto puede tener que ver con el hecho de que trabajan en un país con mucha libertad para llevar armas, de forma que cada vez que tienen que abordar a alguien en la calle han de tener en cuenta que puede ser un riesgo para su vida.

 Entre los policías blancos, solamente el 6% cree que EEUU “debe seguir haciendo cambios para dar a los negros igualdad de derechos”, una frase que en cambio comparte el 41% de los estadounidenses blancos.

La impunidad

Otra posible causa del gatillo fácil contra los afroamericanos es que haya cierta sensación de que sale gratis. En el 99% de las muertes a manos de la policía, el agente responsable no fue siquiera imputado y en menos del 0,3% fue condenado.

Los datos dejan poco lugar a la duda. La policía es solo el primer eslabón de un sistema judicial que tiene graves problemas de racismo institucional y que trata bastante peor a los afroamericanos que a los blancos. Se les excluye de los jurados populares más que a los blancos, se piden para ellos sentencias más duras, se les exigen fianzas más altas y van más a prisión preventiva.

5º) REFLEXIÓN SOBRE COVID-19, GEORGE FLOYD, RACISMO Y XENOFOBIA.

En España estamos viviendo un momento muy convulso, imagino que como en la mayoría de los países, una pandemia cargada de tragedias rectando por el mundo, el COVID-19.

Son muchas las víctimas mortales que está causando, muchos los trabajos perdidos y muchas empresas que se han venido abajo, la economía se resiente y la crispación generada entre los políticos, de uno y otro lado, ha conseguido extrapolarse a la población, generándose un clima de resentimientos donde cuesta expresarse en libertad.

Estoy totalmente de acuerdo en que hay que dedicarle todos los esfuerzos a combatir esta pandemia, a tratar por todos los medios de contener la caída de la economía, a reconocer y homenajear públicamente la generosidad y la heroicidad de las personas que se han dejado la vida y de quienes se las han jugado por luchar contra el COVID-19: sanitarios, policías, guardia civil, ejercito, personal de supermercados, personal de geriátricos, …, a todos, sin excepción, estoy de acuerdo en mostrar las condolencias públicamente a todos los familiares de las víctimas de esta pandemia que ha sido y sigue siendo una tragedia enorme (multitud de personas muriendo sin la compañía de sus seres queridos) y por supuesto estoy de acuerdo en guardar el luto oficial por todos los fallecidos.

Con lo que no estoy de acuerdo es en permitir que el odio se instaure entre nosotros tratando de culpabilizarnos de todas esas muertes, por el mero hecho de tener una ideololgía o pensar de manera diferente. Se han cometido muchos errores de uno y otro lado, y creo que también se ha hecho y se está haciendo todo lo que humanamente se puede hacer de uno y otro lado. Si alguien ha cometido alguna negligencia, siendo consciente de provocar un daño irreparable con su actuación, ya se juzgará (estoy convencido que será una minoría), pero es absurdo que tratemos de criminalizarnos los unos a los otros por un trágico accidente de la naturaleza, por un descuido en un laboratorio o por los daños colaterales de las circunstancias que sea y que la hayan producido…

La crispación y el odio se están instalando entre las personas de la calle haciendo parecer menor cualquier otro problema, tanto que una parte importante de la población trata de enmudecer cualquier reivindicación ajena a la pandemia, llegando a demonizar, insultar y señalar con el dedo a quien lo hace por no dirigir todos los esfuerzos a culpabilizar a quienes ellos piensan que son los asesinos de la pandemia en nuestro país, pero hay situaciones que ni en el peor de los momentos se pueden enmudecer.

Permítanme la licencia de no mirar para otro lado: ni puedo, ni quiero, ni creo que se deba mirar para otro lado después de ver la agonía de George Floyd a manos de varios agentes de policía el pasado 25 de mayo de 2020, en la ciudad de Miniápolis, en el estado de Minesota, en Estados Unidos.

George Floyd, fue capaz de superar sus errores del pasado y sobreponerse, fue positivo en el COVID-19 y consiguió superar la enfermedad tras unas tres semanas de convalecencia, pero no fue capaz de superar “el racismo”, imploró y suplicó hasta su último aliento de consciencia pero no pudo con “el racismo”.

Las imágenes del oficial de policía Dereck Chauvin presionando su rodilla sobre el cuello de George Floyd, ignorando sus lamentos y dificultad para respirar, y mostrando la más absoluta indiferencia por lo que estaba haciendo, es un auténtico horror que ha provocado reacciones prácticamente en todos los Estados Unidos, pero también en las ciudades de medio mundo.

Esa rodilla presionando el cuello de Floyd era el peso de 400 años de racismo sistemático en Estados Unidos, pero también ha sido el peso del racismo para muchas personas anónimas en el resto del mundo:

  • Personas a las que se les cierran las puertas, condenándolas a vivir en la miseria o en países en guerra, obligados a jugarse la vida cruzando el mar en pateras, a saltar enormes vallas cargadas de pinchos, muros infranqueables o cruzar fronteras donde los disparos pueden terminar con sus vidas.
  • Son muchas las personas que consiguen desplazarse a otros países al igual que las que consiguen entrar en el nuestro, unas de unas maneras y otras de otras, personas que no lo tienen fácil para salir adelante. Muchos consiguen trabajar y rehacer sus vidas pero otros no consiguen salir de la miseria y encuentran su refugio en la delincuencia, provocando que un alto porcentaje de la población asocie el comportamiento de esos pocos con la globalidad de su raza.

  • Hace apenas dos días, pude ver en televisión la noticia de que “cinco magrebíes” habían robado un reloj de alta gama de manera violenta a un viandante en la ciudad de Barcelona. Ese mismo día, supuestamente se cometieron cientos de robos en toda España, pero vende más la noticia del robo de los “cinco magrebíes”, probablemente por una razón muy sencilla, hay un sector grande de la población que le gusta consumir ese tipo de noticias para justificar su sentimiento xenófobo hacia los extranjeros, y los medios de comunicación son conscientes de esa realidad.
  • Esta es una es una noticia real, pero no es menos cierto que es una noticia en la que una parte importante de los medios de comunicación, ponen el énfasis en la procedencia de los delincuentes, proyectando una imagen distorsionada e irreal de la globalidad de la población magrebí, alentando un sentimiento de xenofobia, de odio hacia los extranjeros, hacia los magrebíes, y lo peor de todo es que estamos normalizando el pensar de esta manera.
  • Más de 35.000 personas al día se vieron obligadas a huir de sus hogares en 2018. Una cada dos segundos. Ahora mismo hay alrededor de  71 millones de desplazados en todo el mundo. (Son cifras de la agencia de la Naciones Unidas para los refugiados (ACNUR)).
  • No puede ser que los 71 millones de personas que hay desplazadas por el mundo sean todos unos delincuentes, vagos y maleantes, por el mero hecho de ser africanos, magrebíes, sudamericanos, indios, chinos, pakistanies, sirios, …, “no puede ser”, no puede ser que prejuzguemos a 71 millones de personas por ser extranjeros y tener un color de piel diferente.

Refugiados huyendo de la república democrática del Congo
Éxodo Sirio
Patera
Patera
ALAJERÓ (LA GOMERA),- Un cayuco llegó hoy a Playa Santiago, el municipio de Alajeró, con 59 ocupantes de los que cuatro estaban muertos y otros once se encuentran en mal estado. Los inmigrantes manifestaron que proceden de Guinea Bissau, que se perdieron durante la travesía y que llevaban varios días sin beber agua.. EFE/Carlos Fernández ESPAÑA-INMIGRACIÓN-CANARIAS
LAMPEDUSA ITALIA – 24 DE MAYO DE 2017 Refugiados y migrantes son vistos nadando y gritando después de que un barco de madera naufragara con destino a Italia que transportaba a más de 500 personas
migrantes fallecidos en la playa (EL PAÍS)
migrante fallecido en la playa (COMUNICATION ES TIAN)
“Aylan” niño migrante fallecido en la playa
Asentamientos chavolistas en Almería (Las voces del Pueblo)
Asentamiento en Palos de la Frontera
Temporeros Huelva (EL DIARIO)
GUETO DE LA FRESA EN LEPE (EL ESPAÑOL)
MURO MÉXICO (EL ESPAÑOL)
VALLAS CEUTA Y MELILLA (EL DIARIO VASCO)
VALLAS CEUTA Y MELILLA (LA VERDAD)
VALLA (PÚBLICO)
VALLAS CEUTA Y MELILLA (EL PAÍS)

Racismo (RAE): Agravante, apología, delito de discriminación, delito de discriminación laboral, discriminación, genocidio, igualdad y criterios sospechosos u odiosos de diferenciación.

Xenofobia (RAE): Fobia a los extranjeros.

La paz no es solamente la ausencia de la guerra; mientras haya pobreza, racismo, discriminación y exclusión difícilmente podremos alcanzar un mundo de paz“. Rigoberta Menchú

Josechu PR.

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